Lunes 13 de Mayo 2024
LONDRRES

La Gran Niebla de Londres: Cuando la Contaminación Ambiental Cobró Miles de Vidas

Durante cinco días de diciembre de 1952, una espesa niebla estranguló las calles de Londres, una catástrofe que mató a miles de personas y abrió la puerta a protecciones medioambientales históricas

(Fuente: Pinterest).
Escrito en ENTRETENIMIENTO el

Este acontecimiento tiene su raíz en una acción humana: la niebla que cubrió Londres durante cinco días estaba cargada de contaminantes provenientes de la combustión del carbón.

La densa niebla que contaminó un radio de 20 millas estaba impregnada de azufre, consecuencia directa de la quema de combustibles fósiles de baja calidad. Esta neblina también liberó partículas de ácido sulfúrico, sumiendo a la ciudad de Londres en una atmósfera asfixiante y tóxica.

En aquel entonces, Gran Bretaña era un importante productor de carbón. Mucho antes de esta tragedia, Londres ya enfrentaba problemas en la calidad del aire. El uso extensivo del carbón fue el principal factor que contribuyó a la formación de esa niebla tóxica.

La niebla, también conocida como “smog”, se combinó con partículas de ácido sulfúrico, creando una mezcla letal en la atmósfera que afectó gravemente a los habitantes de Londres.

Los principales componentes de esta niebla fueron:

  • El dióxido de azufre: generado principalmente por el uso de carbón en calefacción y energía, fue uno de los que provocó irritación pulmonar y afectó la función respiratoria.
  • El hollín y las partículas de carbono: se originaban en las emisiones de fábricas y estufas. Ambos elementos contribuyeron a la densidad de la niebla y afectaron la calidad del aire.
  • Ácido Sulfúrico:  se formó debido a la combinación de dióxido de azufre y la humedad en el aire. Estas partículas eran altamente corrosivas y perjudiciales para los pulmones y el sistema respiratorio.

La combinación de estos elementos desencadenó la gran tragedia que aún hoy se recuerda y que ha dejado una huella en la historia de Londres.

(Fuente: Pinterest).

¿Cuáles fueron las consecuencias de este trágico suceso?

Este acontecimiento afectó gravemente la salud de los londinenses, estimándose que, al menos, 12.000 personas perdieron la vida, especialmente recién nacidos y ancianos. Las principales causas de mortalidad fueron infecciones de los pulmones, falta de oxígeno en la sangre y obstrucción de las vías respiratorias. 

Además, se estima que otros 100.000 habitantes enfermaron gravemente debido a la contaminación del aire, las principales enfermedades provocadas por este trágico suceso fueron: problemas respiratorios desencadenados por la contaminación del aire y  agravamiento de afecciones respiratorias crónicas, como el asma y la bronquitis.

Este fenómeno también afectó el sistema cardiovascular de los pobladores, ya que las partículas tóxicas podrían haber contribuido a generar ataques cardíacos y agravado otros problemas del corazón.

Días más tarde, Londres debió paralizar el tráfico terrestre y aéreo debido a la escasa visibilidad causada por una densa niebla…  Los habitantes deambulaban por las calles a ciegas, con mascarillas que les permitieran respirar y minimizar la exposición a toxinas.

(Fuente: Pinterest).

Sin dudas se trata de un hecho que dejó una profunda herida para los londinenses debido a las grandes pérdidas, pero, a pesar de eso, los ciudadanos pudieron salir adelante y obtuvieron algunos beneficios que aún hoy siguen vigentes.

Tras este trágico evento, la sociedad comenzó a modificar su mentalidad y a desarrollar una conciencia ambiental más activa. Este suceso funcionó como un recordatorio de los riesgos asociados a la contaminación atmosférica. Si bien se trata de un hecho trágico y doloroso, se pueden rescatar tres ideas que se instalaron en ese momento y lograron un cambio a nivel legislativo.

Hoy en día, la niebla trágica continúa siendo un ejemplo latente de lo crucial que es proteger la salud pública. Además, nos recuerda la necesidad de adoptar prácticas más sostenibles. A pesar de que la población británica se mostró complaciente ante el humo del carbón durante décadas, este trágico hecho dio lugar a la creación de un legado medioambiental que perdura hasta hoy.

Tras el trágico suceso, el Gobierno británico declaró que el aire limpio se convertiría en una prioridad legislativa y por ello, en 1956, se aprobó la ley nacional sobre contaminación atmosférica.

(Fuente: Pinterest).

La Ley de Aire Limpio fue una medida pionera que prohibió la emisión de “humos oscuros” provenientes de fábricas e industrias y exigió que los nuevos hornos emitieran poco o ningún humo. Esta ley se convirtió en un modelo a seguir para otros países y, en Estados Unidos, se promulgó su propia “Ley de Aire Limpio” 14 años después de la Gran Niebla.

Para el año 1970, el humo que había plagado gran parte de Inglaterra finalmente se disipó. Las emisiones de humo en todo el país disminuyeron en un 38 por ciento durante la década que abarcó desde 1956 hasta 1966. La Gran Niebla de Londres fue una combinación letal de contaminantes atmosféricos que afectó gravemente la salud de miles de londinenses y provocó la muerte de otros miles. 

Sin embargo, este trágico evento también dejó una huella duradera en la historia. Marcó un cambio significativo en la opinión pública y sentó las bases para la legislación ambiental, los beneficios resultantes no solo se sintieron en Londres, sino también en otros países que adoptaron similares medidas.