Martes 26 de Marzo 2024
CÁNCER DE PULMÓN

Vigilancia Vital: cómo detectar a tiempo el cáncer de pulmón

Cada respiro cuenta: Descubre cómo la detección temprana y la prevención pueden ser tu mejor aliado contra el cáncer de pulmón

(Fuente: Pinterest).
Escrito en ENTRETENIMIENTO el

El cáncer de pulmón es una afección severa que daña los tejidos pulmonares y puede ser fatal si no se detecta y se trata a tiempo. Es crucial estar informado sobre los factores de riesgo, las señales de advertencia y los síntomas que podrían indicar un problema en nuestros pulmones. 

De esta manera, podrás prevenir y detectar el cáncer de pulmón en sus etapas iniciales, lo que aumentará significativamente las posibilidades de recuperación. El cáncer de pulmón es una forma de cáncer que comienza en las células que recubren los bronquios, bronquiolos o alvéolos, que son componentes de los pulmones.

Estas células pueden experimentar mutaciones genéticas que las llevan a crecer y multiplicarse de manera anormal y descontrolada, formando un tumor maligno que invade y destruye los tejidos saludables, este cáncer puede diseminarse a otras partes del cuerpo a través de la sangre o del sistema linfático, un proceso conocido como metástasis.

Diferentes investigaciones a lo largo del mundo indican que una de las causas principales del cáncer de pulmón sería el tabaquismo, fumar cigarrillos, pipas, puros o cualquier otro producto que contenga tabaco expone a nuestros pulmones a más de 7000 sustancias químicas, muchas de las cuales son cancerígenas.

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Estas sustancias dañan el ADN de las células pulmonares y promueven su transformación maligna, se estima que el 80% de los casos de cáncer de pulmón están relacionados con el tabaco. Además, el riesgo de cáncer de pulmón aumenta proporcionalmente al número de cigarrillos fumados al día y los años de consumo.

Sin embargo, el tabaco no es el único factor de riesgo, también existen otros, de carácter ambiental, laboral, e, incluso, genético, que pueden aumentar la probabilidad de desarrollar esta enfermedad.

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Por ejemplo, inhalar el humo de quienes fuman puede ser perjudicial, este humo contiene sustancias tóxicas que pueden dañar nuestros pulmones. Se estima que el 10% de los casos de cáncer de pulmón son causados por el humo de segunda mano, la exposición a sustancias carcinógenas, como el asbesto, el arsénico, el radón, los gases de escape de vehículos o maquinarias e, incluso, algunos productos químicos industriales, puede aumentar el riesgo de padecer cáncer de pulmón. 

Estas sustancias pueden estar presentes en el aire que respiramos, el agua que bebemos o en los materiales y maquinarias que manipulamos para realizar nuestro trabajo o, incluso,  en nuestro hogar.

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El asbesto es un mineral que se utilizaba frecuentemente en la construcción de viviendas y que puede liberar fibras que, al inhalarlas cada día con nuestra respiración, se alojan en los pulmones, lo cual podría llevarnos a desarrollar cáncer.  El radón es un gas radioactivo que se forma naturalmente en el suelo y que puede acumularse en casas o edificios que tengan un sistema deficiente de ventilación. 

Por otra parte, el arsénico es un compuesto muy usado en las industrias; los sistemas deficientes de descarte puede provocar que se filtre en los suelos y contamine las napas de agua subterránea; es otra de las causas que se ha asociado con el cáncer de pulmón.

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Nuestra genética puede predisponernos a padecer ciertas enfermedades

Algunos genes pueden hacer que las células sean más vulnerables al daño causado por el tabaco u otras sustancias y, también, pueden influir en la capacidad de nuestro sistema inmunitario para combatir el cáncer. Tener un familiar consanguíneo que haya padecido o padezca cáncer de pulmón puede indicar una predisposición a desarrollar esta enfermedad. Para ello, es necesario realizar pruebas de nuestro ADN, que nos permitirán conocer si en nuestro árbol genealógico existe alguna mutación por la cual seamos más propensos a enfermarnos.

Las enfermedades pulmonares crónicas, como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, conocida como EPOC; la fibrosis pulmonar o la tuberculosis, causan inflamación y cicatrización en los pulmones, lo que puede favorecer el crecimiento de células anormales.

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Un sistema inmunitario debilitado, por ejemplo, por una infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), por el uso de medicamentos inmunosupresores o por un trasplante de órgano, hace que nuestro organismo sea menos capaz de detectar y eliminar las células cancerosas.

Un estilo de vida poco saludable, como una dieta pobre en frutas, verduras y fibra, el consumo excesivo de alcohol, un peso corporal elevado o una falta de actividad física, puede afectar tu salud general y tu equilibrio hormonal, lo que puede influir en el riesgo de padecer cáncer.

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Síntomas de cáncer de pulmón

El cáncer de pulmón es una enfermedad silenciosa, que, en sus etapas iniciales, no suele causar síntomas, por eso, muchas veces, el diagnóstico llega cuando la enfermedad ha avanzado, es muy importante que estés atento a cualquier signo de alerta o síntoma que pueda indicar que algo no va bien en tus pulmones.

Uno de los síntomas a los que debes prestar atención es la tos que empeora o no desaparece, la tos es un mecanismo de defensa que tiene nuestro organismo para expulsar las sustancias extrañas o irritantes que ingresan a nuestros pulmones.  Debes prestar especial atención a la tos cuando:

  • Es persistente
  • Molesta
  • Seca
  • Contiene esputos oscuros o sanguínolentos

Estos pueden ser indicios de que tus pulmones están lesionados o albergan una infección, la tos provocada por el cáncer de pulmón se debe a la irritación o el bloqueo de los bronquios por el crecimiento de las células que invaden los tejidos pulmonares. 

La tos con sangre, también llamada hemoptisis, es un síntoma muy alarmante que requiere atención médica urgente, dado que podría indicar que la presencia de una hemorragia en nuestro órgano respiratorio.

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Otro síntoma al cual debes estar particularmente alerta es la dificultad para respirar, la falta de aire, conocida como disnea, es una sensación de ahogo al realizar un esfuerzo o bien en reposo. 

El cáncer de pulmón puede causar dificultad para respirar al obstruir los bronquios, comprimir los pulmones o provocar un derrame pleural, que es la acumulación de líquido entre las capas que recubren nuestros pulmones.

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El dolor de pecho es un síntoma que puede ser producido por diversos factores, desde problemas cardíacos hasta contracturas musculares, el cáncer de pulmón puede provocar dolor de pecho al invadir las estructuras cercanas como las costillas, la membrana que rodea al corazón, llamada pericardio, o, incluso, comprimir nervios circundantes. Puede ser constante o intermitente, y puede intensificarse con la respiración, la tos o el movimiento.

La pérdida de peso involuntaria se conoce como caquexia y se trata de la disminución de un 5% del peso corporal en un periodo de 6 meses o menos sin realizar dietas ni ejercicios para bajar de peso.  El cáncer de pulmón puede causar pérdida de peso al alterar el metabolismo, provocar falta de apetito, dificultar la digestión y, en consecuencia, consumir las reservas de energía que tiene el organismo. 

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Esta pérdida de peso puede afectar nuestro estado nutricional y nuestra resistencia a las infecciones, la fatiga o cansancio constante, la sensación de agotamiento físico o mental que no mejora con el descanso también pueden ser indicios de que una enfermedad ha llegado a tu vida.

El cáncer de pulmón puede causar cansancio al interferir con la oxigenación de los tejidos, provocar anemia, liberar sustancias que afectan al sistema nervioso y causar estrés o depresión. Si tienes estos síntomas o más no olvides consultar a tu médico de cabecera para realizar los estudios pertinentes y recibir el tratamiento correspondiente.

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