Jueves 28 de Diciembre 2023
PAULA CHAVES

Paula Chaves descubrió una situación que se salió de control

La pareja de Pedro Alfonso volvió a sus raíces e hizo público un importante legado familiar.

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Escrito en ENTRETENIMIENTO el

Paula Chaves y Pedro Alfonso lograron algo más que un romance de telenovela: construyeron un sólido hogar junto a sus tres hijos, Olivia, Baltazar y Filipa. Desde que sus caminos se cruzaron, la pareja ha sido un referente de amor y estabilidad en el mundo de la farándula, evidenciando que la familia es el epicentro de sus vidas.

En la atmósfera de su hogar, Paula Chaves y Pedro Alfonso se han esforzado por equilibrar sus exitosas carreras con la crianza de sus tres retoños. Con un compromiso inquebrantable, han sabido navegar las aguas turbulentas de la fama y los medios, protegiendo con celo la privacidad de sus pequeños.

Sin embargo, lejos de las luces del espectáculo, Paula ha dado pruebas contudentes de que puede ser algo más que una figura pública. En un giro inesperado, esta semana, la carismática presentadora dejó a un lado su agenda apretada y emprendió un viaje nostálgico hacia sus raíces familiares. Visitó a su tía abuela, Rosita, en su hogar en Lobos, una ciudad que guarda los cimientos de sus más preciados recuerdos.

La reunión con su tía abuela, Rosita, desencadenó un torbellino de emociones en Paula Chaves. A medida que los recuerdos del pasado resurgían en las conversaciones y fotografías en los muebles de la casa, una situación sorprendente tomó protagonismo en la casa de su pariente.

La confesión de la longeva dejó a Paula boquiabierta: había rescatado y albergado a 16 perros callejeros en su modesta morada en todos estos años. El "gen rescatista" había escalado a niveles inimaginables, transformando su hogar en un auténtico refugio para aquellos de cuatro patas que habían sido abandonados por la sociedad.

Ante esta develación, Paula Chaves dejó en claro una vez más que posee una naturaleza empática y comprometida con los "sin voz". Junto a su tía abuela, recorrió el jardín mientras eran rodeadas por los compañeros más leales de Rosita, percibiendo la alegría y la gratitud típica de los perros rescatados. Su visita a Lobos no solo le permitió revivir la nostalgia de su juventud, sino también conectarse con una pasión compartida en su familia, fortaleciendo aún más los lazos que la unen a sus raíces.